El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a penas que suman 941 días de presidio efectivo a Ángel Emilio Hernández Catalán, tras ser hallado culpable de atropellar a un ciclista en la ciclovía de Avenida Manuel Bulnes, darse a la fuga sin prestarle auxilio y quebrantar la sanción de inhabilitación perpetua para conducir que pesaba en su contra.
Los hechos se remontan a las 20:00 horas del 26 de febrero de 2025, cuando el condenado conducía un automóvil por calle José Miguel Carrera. Al aproximarse a la intersección con Avenida Bulnes, no respetó la señal Ceda el Paso e impactó al deportista Juan Pablo Agurto Miranda, quien circulaba reglamentariamente por la vía exclusiva. A raíz del impacto, la víctima sufrió fracturas en la columna y la rotura masiva del manguito rotador de su hombro izquierdo, lesiones de carácter grave que requirieron intervención quirúrgica y un extenso proceso de rehabilitación.
Monitoreo, engaño frustrado e indemnización civil
Tras el atropello, Hernández escapó a pie abandonando el vehículo en el lugar. Minutos más tarde, su hermano Alanis Hernández concurrió ante Carabineros atribuyéndose la conducción del móvil para evitar que su familiar fuera encarcelado. Sin embargo, las imágenes fotográficas aportadas por una testigo presencial permitieron a la policía desarticular la maniobra de suplantación, forzando la posterior entrega del verdadero autor.
En un fallo unánime, los magistrados impusieron 819 días de presidio por la omisión de detener la marcha y dar cuenta del accidente, 61 días por el quebrantamiento de condena y otros 61 días por el cuasidelito de lesiones graves. El tribunal descartó conceder beneficios de penas sustitutivas debido a que el sujeto reincidió a escasos dos meses de una condena previa, acogiendo además la demanda civil presentada por la víctima y ordenando al condenado el pago de $9.926.285 por concepto de daño emergente y daño moral.