Un hombre identificado como José Ignacio Quispe Uribe fue detenido por Carabineros en Punta Arenas tras ser sorprendido conduciendo una camioneta Hyundai Porter en la intersección de calle Rómulo Correa con Los Ñandúes, pese a registrar una condena previa que le prohibía de por vida estar al volante.
Durante la fiscalización realizada por el Cuadrante Centauro, el propio conductor admitió espontáneamente que contaba con una inhabilitación perpetua para manejar. Al revisar el sistema judicial, el personal policial confirmó que el sujeto mantenía una condena dictada en marzo de 2025 por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal, la cual le impedía manejar vehículos motorizados. Dicho fallo obedece a su responsabilidad en la comisión del delito de conducción en estado de ebriedad con resultado de muerte.
En la audiencia de control de detención, el Ministerio Público lo formalizó por el delito de quebrantamiento de condena, en virtud de la Ley de Tránsito. Además, al detectarse que el imputado ya registraba una condena previa por este mismo ilícito durante el cumplimiento de su beneficio, el Juzgado de Garantía revocó la pena sustitutiva de libertad vigilada intensiva que mantenía.
El tribunal ordenó el ingreso inmediato del imputado al centro penitenciario local para cumplir de manera efectiva un saldo de 931 días de presidio. Por su parte, el plazo para la investigación del nuevo proceso judicial se fijó en 45 días.