Enmarcado por las gélidas aguas del Estrecho de Magallanes y bajo el habitual viento de Punta Arenas, la Armada de Chile oficializó el inicio de una de las operaciones logísticas y de ingeniería más ambiciosas de los últimos años en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Entre el 7 y el 8 de noviembre, el rompehielos Almirante Viel y el buque multipropósito Sargento Aldea soltarán amarras para inaugurar la temporada estival 2024-2025, dando el vamos a la fase decisiva en la construcción del nuevo muelle en Bahía Fildes.
La envergadura de la faena logística fue detallada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Juan Soto Herrera, quien precisó que la proyección operativa para este ciclo (que se extiende entre noviembre y marzo) exige el traslado de 11.000 toneladas de carga, superando ampliamente las 7.250 toneladas movilizadas el año anterior. “Son 19 viajes que realizamos entre el Aldea, el Janequeo, el Lientur y el Galvarino”, detalló el alto oficial sobre la flota dispuesta para la tarea.
A diferencia de la campaña pasada, que estuvo enfocada en el traslado de material árido para asentar la plataforma terrestre, esta segunda etapa de la Operación Base Soberanía marca el inicio de las obras pesadas mar adentro. Según explicó el contraalmirante Soto Herrera, las naves transportarán en esta oportunidad “materiales y tablestacas ya para la proyección del muelle”, una infraestructura vital impulsada a través del Ministerio de Obras Públicas.
Ciencia polar y salvaguarda marítima
En paralelo a los inéditos esfuerzos constructivos, el flamante rompehielos Almirante Viel —que inicia su travesía el 7 de este mes— asume el rol estratégico de reactivar el ecosistema antártico tras el duro invierno polar. El buque será el encargado de la apertura y cierre de las bases nacionales, además de protagonizar la ejecución de cinco cruceros de investigación científica. “Eso es logística de combustible, víveres, personal, relevo de dotaciones y operadores antárticos”, puntualizó el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval.
El despliegue marítimo austral se complementa con la labor del patrullero oceánico OPV Marinero Fuentealba, responsable de la fiscalización y la delicada mantención de la red de señalización marítima antártica. A su vez, el remolcador ATF Lientur cumplirá despliegues de un mes ininterrumpido en el mar austral como parte de la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC), brindando seguridad a la navegación y apoyo directo a las bases.
Al proyectar el futuro operativo del Estado de Chile en su territorio antártico, el contraalmirante Juan Soto Herrera valoró el empuje del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval que se desarrolla en los astilleros de ASMAR en Talcahuano. La próxima incorporación del buque Magallanes y el inicio de construcción del Rapa Nui asegurarán el necesario relevo del histórico transporte Aquiles. “Necesitamos buques de transporte multipropósito que trabajen tanto para el apoyo a la comunidad como para nuestras fuerzas. Están considerados para que aporten a la tarea de la proyección del Estado en el territorio chileno antártico”, concluyó la autoridad, reafirmando el compromiso irrestricto de la institución naval con el desarrollo y la soberanía en la zona más austral del mundo.