Un importante repunte registraron las exportaciones de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena durante agosto de 2026, al alcanzar los 175,9 millones de dólares, cifra que representa un crecimiento de 63,3% respecto de igual mes del año anterior, cuando los envíos al exterior totalizaron 107,7 millones de dólares.
El resultado significó un incremento de 68,2 millones de dólares en doce meses y confirmó una recuperación de las ventas internacionales de la región, que durante los primeros ocho meses del año acumularon 1.212,8 millones de dólares, con una expansión de 13% respecto del mismo período de 2025.
De acuerdo con el último boletín del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), publicado el 15 de octubre, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el sector industrial, que concentró el 97,9% del valor exportado por Magallanes.
La industria regional registró operaciones por 172,2 millones de dólares, experimentando un aumento interanual de 62,6%. En términos absolutos, esta actividad aportó 66,3 millones de dólares adicionales respecto de agosto del año pasado.
Dentro del sector industrial, los alimentos continuaron representando el componente de mayor peso, con exportaciones por 87,2 millones de dólares, equivalentes al 49,6% del total regional. Esta actividad experimentó un crecimiento de 14,7%.
Sin embargo, uno de los movimientos más llamativos se produjo en la refinación de petróleo y productos derivados, cuyas exportaciones pasaron de aproximadamente 300 mil dólares en agosto de 2025 a 18,4 millones de dólares durante el mismo mes de este año.
El incremento porcentual alcanzó un extraordinario 7.130,4%, aunque el propio informe estadístico advierte que esta variación se explica por la reducida base de comparación del año anterior.
Por su parte, el resto de las actividades industriales registró ventas por 66,6 millones de dólares, con una expansión de 125%.
El sector silvoagropecuario también presentó cifras positivas. Sus exportaciones llegaron a 2,9 millones de dólares, con un crecimiento interanual de 194,1%, aunque su participación en el total regional se mantuvo en apenas 1,7%.
China encabeza los destinos
El mercado chino se consolidó como el principal destino individual de las exportaciones magallánicas, al recibir mercancías por 45,9 millones de dólares, equivalentes al 26,1% del total regional.
Los envíos hacia ese país aumentaron 193,3% en comparación con agosto de 2025, convirtiéndose en uno de los factores determinantes del resultado comercial del período.
Estados Unidos ocupó el segundo lugar, con compras por 32,4 millones de dólares y una participación de 18,4%, seguido por Brasil, con 26,7 millones de dólares, aunque este último mercado experimentó una caída interanual de 33,6%.
Perú también destacó por su dinamismo, al registrar importaciones de productos magallánicos por 9,8 millones de dólares, con un incremento de 496,3% respecto del año anterior.
En contraste, Japón presentó una disminución de 6,5%, con operaciones por 6,7 millones de dólares.
Al observar el comportamiento por continentes, América continuó siendo el principal destino en términos de valor, concentrando 79,8 millones de dólares, equivalentes al 45,4% de las exportaciones regionales. Asia recibió mercancías por 63,6 millones de dólares, con un aumento interanual de 146,8%, mientras que Europa alcanzó los 31,7 millones de dólares, registrando una expansión de 348,3%.
Aumentó el volumen exportado
El repunte no se limitó al valor de las operaciones. En términos físicos, las exportaciones regionales alcanzaron las 175.726,5 toneladas durante agosto, frente a las 98.161 toneladas registradas en igual mes del año anterior.
Esto representa un crecimiento de 79%, equivalente a 77.565,5 toneladas adicionales.
China volvió a destacar, al concentrar 122.397,8 toneladas, con un incremento de 186,9%. Perú también mostró un aumento significativo, mientras que Brasil experimentó una pronunciada reducción en el volumen recibido.
Pese a las cifras positivas, los resultados evidencian que la estructura exportadora regional continúa fuertemente concentrada en la industria, mientras que las actividades silvoagropecuarias mantienen una participación considerablemente menor.