El exseremi de Salud de Magallanes, Óscar Vargas, abordó la dinámica de los procesos anuales de inoculación y advirtió que la concurrencia de la comunidad varía según diversos factores, en contexto de las más de 50 mil personas que no han concurrido a su vacunatorio más cercano a inocularse contra la influenza.
En su diagnóstico, subrayó que el elemento clave es el impulso social: “Son diferentes los factores que influyen en los procesos de vacunación anuales. En general, tienen que ver con la motivación que la población encuentre respecto del proceso contra la influenza”.
Vargas sostuvo que el interés ciudadano decae si no existe un mensaje institucional firme. “Tengo la impresión de que no se hizo una gran campaña motivacional, pero tampoco se vieron factores que influyen en la vacunación, como por ejemplo hospitales saturados con pacientes con enfermedades respiratorias, que eso llama mucho la atención, asusta un poco a las personas y hace que vayan y se vacunen”, remarcó la exautoridad.
Asimismo, detalló las dificultades que suelen registrarse con los segmentos más vulnerables. “Siempre hay algún grupo que cuesta más vacunar, ya sean las embarazadas o los adultos mayores; siempre hay algún grupo que es difícil de llegar y hay que buscar las estrategias. Quizás, por un lado, no se buscaron las estrategias”, advirtió, cuestionando la falta de despliegue focalizado.
Para el exseremi, la reducida presencia mediática del proceso debilitó el sentido de urgencia en la población. “El año se mostró, desde la perspectiva publicitaria y noticiosa, menos activo que otros años y eso hace que la gente no sienta la necesidad de ir a vacunarse”, concluyó.