En los confines australes del territorio y bajo el rigor implacable de las condiciones polares, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) lleva adelante un programa estratégico de infraestructura mayor destinado a transformar la conectividad y consolidar la presencia de Chile en el Continente Blanco. A través de una articulación técnica entre la Dirección de Planeamiento nacional y la Secretaría Regional Ministerial de Magallanes y de la Antártica Chilena, el Plan de Infraestructura Antártica 2018-2032 contempla 11 iniciativas estructurales en diversas fases de diseño y faena, sumando además obras clave de enlace en el territorio continental y subantártico.
El secretario regional ministerial de Obras Públicas, Alejandro Marusic, subrayó el carácter determinante de estas faenas para el ejercicio de la soberanía nacional y la denominada «soberanía de servicio» en apoyo a la comunidad científica internacional y la logística polar.
«El Ministerio de Obras Públicas es la cartera de Estado que tiene a su cargo la construcción de la infraestructura gruesa del país. En ese sentido, desarrollamos obras portuarias, viales y aeroportuarias indispensables para el Territorio Chileno Antártico, proyectando un fuerte apoyo tanto a la soberanía de la patria como a la soberanía de servicio que sustenta la logística, la ciencia y el turismo antártico», puntualizó la autoridad regional.
El hito portuario en Bahía Fildes
El proyecto emblemático de esta cartera corresponde a la construcción del muelle multipropósito en Bahía Fildes, en la Isla Rey Jorge, ejecutado por la Dirección de Obras Portuarias (DOP). Tras un arduo proceso licitatorio que comenzó en 2020 con presupuestos iniciales de 11.600 millones de pesos y tres convocatorias declaradas desiertas por la complejidad técnica y logística del extremo sur, la obra fue adjudicada en 2023 por 27.800 millones de pesos al Consorcio Bahía Fildes (integrado por las empresas Vilicic, Belfi y Somarco).
La estructura consiste en un muelle de atraque y descarga de 55 metros de longitud y 28,5 metros de ancho, diseñado para operar en condiciones extremas con losas de hormigón premoldeado y pedraplén estructural con enrocado de protección. A la fecha, los trabajos presentan cerca de un 25% de avance financiero y físico (con más de 11.800 millones de pesos devengados), registrando un adelanto sustancial sobre el cronograma oficial que fijaba término para marzo de 2028: la proyección técnica apunta a concluir la etapa estructural hacia abril de 2027.
Para este despliegue, la Armada de Chile ha cumplido un rol determinante mediante el transporte de más de 7.000 toneladas de áridos limpios y libres de materia orgánica traídos desde el continente, evitando cualquier impacto biológico en el ecosistema polar. Actualmente, con la llegada de la barcaza Chacabuco y naves de apoyo, se dio inicio a la segunda temporada estival de obras, incrementando la dotación en terreno a cerca de 40 operarios especializados que pernoctan en campamentos modulares autónomos levantados en la base.
Conectividad aérea: Pista Marsh a un 80% de ejecución
En paralelo, la Dirección de Aeropuertos (DAP) del MOP avanza en la conservación mayor de la pista del aeródromo Teniente Rodolfo Marsh, en la misma Isla Rey Jorge, una vía aérea neurálgica que no recibía una intervención integral desde hacía 40 años.
Iniciada el 22 de julio de 2025, la obra registra un 80% de ejecución práctica gracias al aprovechamiento y reacondicionamiento del material granular existente en la propia faja, lo que permitió optimizar los tiempos y proyectar su entrega anticipada para febrero o marzo de 2027, meses antes del plazo contractual de julio de ese año.
A esta intervención se sumará un segundo contrato, proyectado a licitar en 2028 por 23.000 millones de pesos, que contempla la ampliación del terminal y el recambio total de las ayudas visuales halógenas a tecnología LED, modernización que reducirá el consumo de los generadores en un 80%.
La retaguardia logística en Punta Arenas y Puerto Williams
El despliegue en las islas Shetland del Sur se sustenta operativamente en la red de cabeceras que el MOP fortalece en el continente y el canal Beagle. En Puerto Williams, cabecera de la Provincia Antártica Chilena, las obras de infraestructura portuaria consolidan a la localidad como el enclave habitado más austral del orbe y punto de apoyo náutico inmediato previo al cruce del mar de Drake.
De manera simultánea, la modernización de los terminales de atraque y la infraestructura científica en Punta Arenas afianza el rol de la capital regional como nodo logístico global, desde donde se articulan los programas antárticos de más de una veintena de países que dependen de los servicios y enlaces magallánicos para acceder a los hielos eternos.
La conjunción del muelle en Bahía Fildes y la remozada pista Marsh transforma operativas que históricamente dependían de la precariedad del desembarco en botes de goma hacia una plataforma multimodal de estándar internacional, ratificando a Magallanes y a la Antártica Chilena como el eje insustituible de la ciencia y la soberanía polar en el siglo XXI.