Las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno climático de El Niño han provocado la crecida de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, impactando con fuerza en el noreste de Argentina, el sur de Paraguay y el litoral oeste de Uruguay. La emergencia ha obligado a evacuar a cientos de personas y a realizar arriesgados operativos para trasladar a decenas de miles de cabezas de ganado a terrenos más seguros.
En Argentina, las provincias de Corrientes, Chaco, Misiones y Entre Ríos enfrentan serios anegamientos. En Corrientes, donde más de 200 personas debieron abandonar sus hogares en ciudades como Itatí, Paso de los Libres e Ituzaingó, miles de vacas y terneros tuvieron que cruzar a nado campos inundados para ponerse a salvo. En la provincia de Misiones, la histórica crecida del río Iguazú forzó el cierre de los circuitos turísticos del Parque Nacional Iguazú, incluyendo el emblemático mirador a la Garganta del Diablo.
Impacto fronterizo en Paraguay y Uruguay
El impacto del temporal se extiende por la cuenca hidrográfica del Cono Sur. En Paraguay, más de 2.000 personas han sido evacuadas en la ciudad de Ayolas producto del desborde del río Paraná, que alcanzó una altura de 6,3 metros.
Por su parte, en Uruguay, la crecida del río Uruguay y la apertura progresiva de compuertas de la represa de Salto Grande generó anegamientos en las ciudades de Salto y Paysandú. Frente a la continuidad de las precipitaciones, las autoridades de la región han desplegado planes de contención, instalación de desagües de emergencia y refuerzos de infraestructura pluvial para prevenir futuros impactos climáticos.