Los precios internacionales del petróleo registraron este lunes su mayor nivel en seis semanas producto de la intensificación del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán, sumado a las amenazas de ataques a infraestructuras energéticas en Oriente Medio.
Durante la jornada, el barril de petróleo Brent avanzó un 1,1% hasta cotizarse en USD 97,31 —alcanzando un pico intradiario de USD 98,06—, mientras que el WTI estadounidense subió un 1,3% para situarse en USD 92,65. El incremento responde a nuevos enfrentamientos y ataques registrados contra petroleros comerciales en la zona, situación que analistas de la firma Marisks calificaron como un uso de la navegación comercial como instrumento de presión económica.
A la tensión marítima se sumaron bombardeos en el sur de Líbano y un ataque a la refinería de Saudi Aramco en Jazan, Arabia Saudita. Frente a este escenario de restricción de oferta e inestabilidad en las reservas globales, entidades financieras como Goldman Sachs proyectaron que el valor del crudo podría escalar a los USD 120 por barril si persisten los bloqueos a la navegación. Por su parte, la alianza OPEP+ determinó mantener sin variaciones sus cuotas de producción energética para el mes de octubre.