El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, afirmó que las condiciones actuales del conflicto indican que la guerra con Rusia podría prolongarse durante el próximo invierno, tras mantener una jornada de negociación en Kiev con los enviados estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff.
Los emisarios de Washington arribaron a la capital ucraniana tras reunirse previamente en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin, trasladando las posturas del Kremlin a las autoridades locales. Pese a calificar como positiva la dinámica de los equipos técnicos —que ahora integran a representantes de Alemania, Francia y el Reino Unido—, Zelensky remarcó que las definiciones de fondo, especialmente las relativas a los territorios ocupados, no se resolverán en mesas secundarias y deberán ser tratadas de manera directa entre los líderes de los Estados involucrados.
En paralelo a la agenda diplomática que proyecta una nueva ronda de contactos trilateral en Europa o Estados Unidos, Ucrania fortalece sus defensas militares y energéticas. Ante el aumento de ataques rusos, Zelensky confirmó coordinaciones con Washington y Berlín para elevar la producción e importación de misiles balísticos para el sistema Patriot, además de gestionar el suministro de gas natural licuado desde Norteamérica para proteger la infraestructura eléctrica ante la inminente llegada de la temporada invernal.