Un nuevo golpe al presupuesto familiar se aproxima para los automovilistas de la Región de Magallanes. Las estimaciones de mercado para el próximo jueves 22 de octubre anticipan un incremento cercano a los $41 por litro en las gasolinas y de casi $90 en el diésel, profundizando una sostenida escalada de precios que impacta con fuerza a familias, comerciantes y al sector transporte.
De confirmarse los pronósticos en los surtidores locales, una carga de 50 litros de gasolina representará un desembolso adicional de $2.050, mientras que llenar un estanque equivalente con diésel significará pagar $4.500 más. La preocupación es especialmente sensible en la zona austral, donde las amplias distancias y el clima convierten al combustible en un insumo básico difícil de sustituir o recortar.
Alzas acumuladas en octubre y factores internacionales
El nuevo reajuste llegaría a solo tres semanas del incremento aplicado el pasado 1 de octubre, cuando las gasolinas de 93 y 97 octanos subieron $39,4 por litro y el diésel aumentó $95. Con estas proyecciones, las bencinas acumularían una subida superior a los $80 por litro durante octubre, mientras que el diésel registraría un alza sumada de $185 en el mismo mes, acercándose a un incremento acumulado de casi $400 por litro desde fines de julio.
Detrás de este comportamiento inflacionario se encuentran la volatilidad del dólar y las presiones internacionales sobre el precio del petróleo crudo, agudizadas por las tensiones y escaladas geopolíticas en Medio Oriente. El encarecimiento del diésel amenaza con trasladarse de forma directa al costo del transporte de carga y la distribución de abastecimiento, con eventuales repercusiones en los precios de los productos de consumo masivo en la región.