Trascendida la grave agresión sufrida por una profesional al interior del Centro de Cumplimiento Juvenil de Punta Arenas —ocurrida la tarde del domingo 27 de septiembre—, la atención regional se ha centrado en la salud de los involucrados y en el profundo malestar gremial que desató el hecho.
Según datos confirmados, el adolescente que protagonizó el ataque dentro del recinto fue trasladado e internado en el centro asistencial de la ciudad bajo estricta observación médica. El joven resultó con la fractura de sus dedos durante el incidente, cuadro al que se sumó una severa crisis de descompensación con ideación suicida, requiriendo intervención especializada en salud mental.
Protocolos institucionales y respuesta gremial
Por parte del organismo oficial, el director regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil de Magallanes, César Montiel Alvarado, explicó que se aplicaron de inmediato las medidas de contención junto a Gendarmería de Chile. “Se pudo constatar que una funcionaria del servicio fue agredida por un adolescente. Gracias a la oportuna activación de las acciones de contención, se procedió al traslado de la funcionaria a un centro asistencial constatándose que se encuentra con lesiones leves, sin gravedad”, indicó la autoridad, confirmando el inicio de una investigación interna.
A pesar de la versión institucional, el episodio generó un fuerte impacto entre los trabajadores del recinto. Acusando una permanente exposición a situaciones de alto riesgo e inseguridad en sus labores, las asociaciones de funcionarios anunciaron que evalúan acciones legales y gremiales, confirmando un punto de prensa para este martes 29 de septiembre con el fin de exigir garantías reales de resguardo.