Un grave accidente laboral por ataque canino afectó a un trabajador del servicio de recolección de residuos domiciliarios en momentos en que realizaba sus labores habituales en un sector residencial.
De acuerdo con los antecedentes del caso, el auxiliar de recolección, identificado como Brian Vargas L., se encontraba retirando los desperdicios situados en las afueras de un inmueble cuando un perro salió imprevistamente desde el interior de la vivienda. Sin dar margen de reacción, el animal atacó directamente al operario, provocándole una mordedura en el cuádriceps de la pierna izquierda.
Activación de protocolo y atención de urgencia
La situación generó inmediata alarma entre sus compañeros de labores. Tras el ataque, la dueña del domicilio intervino rápidamente para controlar al canino y reingresarlo a la propiedad, evitando que la agresión afectara a otros transeúntes.
Frente al hecho, la empresa contratista activó el protocolo para accidentes del trabajo, coordinando la atención con la prevencionista de riesgos. Debido a la naturaleza de la herida, el trabajador fue trasladado de urgencia al Instituto de Seguridad del Trabajo (IST) para recibir las curaciones correspondientes y la evaluación médica necesaria. En el lugar se levantó además un registro fotográfico del inmueble y de las lesiones para los procedimientos administrativos de rigor.