El Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias 2026 estuvo marcado por la dura homilía del Cardenal Fernando Chomali, quien calificó la corrupción como “el mal de todos los males” y exigió grandes acuerdos nacionales para superarla. Las definiciones eclesiales no tardaron en repercutir en la Región de Magallanes, donde dirigentes de distintos sectores contrapusieron sus visiones sobre el estado actual del país y la conducción del Gobierno.
Desde el oficialismo, el presidente regional del Partido Republicano, Sebastián Oyarzo, destacó el rol de las comunidades de fe como soporte social. Reafirmó que la laicidad del Estado debe garantizar la libertad de conciencia sin marginar el aporte activo de los creyentes en la esfera pública, valorando la contención espiritual ante problemas locales como la soledad y la salud mental.
En contraste, el militante socialista Juan Marcos Henríquez interpretó la intervención del Cardenal como un directo cuestionamiento a los primeros seis meses de la administración del Presidente José Antonio Kast. Para Henríquez, el Ejecutivo desperdició la ceremonia al no abordar el impacto del momento económico en las familias ni mostrar una verdadera apertura al diálogo político.
Por su parte, el independiente Juan José Srdanovic respaldó el llamado contra la corrupción, instando a separar la política entre “corruptos y no corruptos”. Además, apuntó al rol del Ministerio Público por la falta de resoluciones claras en las investigaciones sobre la clase política, advirtiendo que la lentitud en casos emblemáticos como el Caso Fundaciones y la arista ProCultura en Magallanes termina por debilitar la confianza en la justicia.