Tras el anuncio del Ejecutivo sobre el ingreso del proyecto de ley que reforma el mercado de capitales, diversos especialistas han comenzado a evaluar sus alcances. La iniciativa busca potenciar el ahorro de las personas hacia pensiones y la adquisición de la primera vivienda, junto con profundizar el mercado financiero y facilitar el acceso a empresas de menor tamaño.
Consultado sobre el proyecto, el economista e ingeniero comercial Juan Luis Oyarzo (PhD en Economía y Empresa UCLM) catalogó la propuesta como una medida positiva: “Considero que es una buena reforma y que aborda algunos problemas que nuestro mercado de capitales viene mostrando desde hace varios años. Simplificar la regulación no debe significar disminuir la transparencia ni la protección de los inversionistas”, sostuvo.
Incentivo a la vivienda y resguardos por el FONAVI
Uno de los pilares más relevantes de la reforma es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI), mecanismo que busca reactivar el sector inmobiliario al adquirir créditos hipotecarios otorgados por instituciones financieras, inyectando liquidez a los bancos para reducir costos de fondeo y bajar las tasas hipotecarias. Además, incluye un esquema donde el ahorro previo de las familias es complementado por un aporte estatal.
No obstante, Oyarzo advirtió sobre la escala financiera que alcanzará este instrumento. “El FONAVI podría alcanzar un patrimonio de hasta US$2.000 millones y endeudarse por hasta diez veces ese patrimonio. Debemos cuidar que un mecanismo creado para entregar liquidez no termine convirtiendo al Estado en un gran acumulador permanente de riesgo hipotecario”, puntualizó, remarcando la importancia de que la banca mantenga parte de la responsabilidad crediticia.