En el marco de la visita oficial a la zona austral del ministro de Defensa, Fernando Barros, las jefaturas regionales de las Fuerzas Armadas sostuvieron una amplia jornada de coordinación con autoridades civiles, entre ellas la delegada presidencial Ericka Farías, el gobernador Jorge Flies, consejeros regionales, alcaldes y parlamentarios de la zona.
Durante la exposición, la Tercera Zona Naval de la Armada de Chile, liderada por el contraalmirante Juan Soto, presentó el proyecto de construcción del nuevo muelle portuario “Infraporpar” en Punta Arenas. La iniciativa requiere una inversión inicial de US$1 millón para su anteproyecto y un costo total de ejecución estimado en US$50 millones, contemplando un plazo de desarrollo de cinco a seis años para dar soporte logístico a buques marítimos y potenciar la proyección antártica.
Modernización antártica y flota aérea
Por su parte, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) detalló las obras de mantenimiento operacional en la Base Antártica Presidente Eduardo Frei Montalva, así como el plan para recuperar el conjunto habitacional en Villa Las Estrellas mediante la habilitación progresiva de viviendas acondicionadas, recintos que operarán impulsados por energías renovables. En conectividad aérea, se expuso el mejoramiento de la pista del Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh y la proyección para incorporar aeronaves BE-350 y BE-360 —esta última con financiamiento del Gobierno Regional— para fortalecer el puente logístico austral.
Avances en el Camino Vicuña-Yendegaia y “Ruta 8”
Finalmente, el Ejército de Chile presentó el estado de avance en la construcción del emblemático camino Vicuña-Yendegaia, obra ejecutada por el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT) que ya registra un 81% de avance global y cuya finalización se proyecta para el año 2029.
En la misma línea vial, la institución informó sobre el trámite administrativo de los tramos Troncal 12 y Troncal 13 (con una extensión de ejecución de 1.040 días), actualmente en revisión tras avanzar de Contraloría al Ministerio de Obras Públicas. Asimismo, se esbozó la visión estratégica a largo plazo con la denominada “Ruta 8” (Chile por Chile), una proyección que busca unir por vía terrestre y marítima las regiones de Aysén y Magallanes de manera soberana hacia el año 2090.