La incorporación de la electromovilidad al transporte público de Punta Arenas sufrirá un retraso de casi dos años respecto a la programación original. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) proyecta iniciar la operación de la nueva flota hacia fines de 2028, fecha en que expira el contrato vigente de la empresa operadora de la locomoción colectiva en la comuna.
El subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, explicó que la postergación responde a la necesidad de coordinar el empalme entre ambos procesos tras una modificación legal promulgada en febrero, la cual cambió las reglas sobre cómo los Gobiernos Regionales aportan recursos al transporte público. Este ajuste normativo obligó a rehacer el convenio de cofinanciamiento entre el ministerio y el Gobierno Regional (GORE) de Magallanes, acuerdo que ahora deberá ingresar a Contraloría para la toma de razón.
Ampliación de la flota y rediseño del servicio
A pesar del retraso, la reformulación contempla mejoras sustanciales respecto a la propuesta de 2025: la flota ya no será de 100 vehículos, sino que aumentará a 130 buses eléctricos, complementados por diez máquinas a diésel. Además, el convenio de cofinanciamiento con el GORE ampliará su horizonte temporal de 3 a 10 años (120 meses) para asegurar la estabilidad del sistema.
En cuanto al diseño de las rutas, el proyecto reorganizará la cobertura con nueve recorridos para atender las demandas de los sectores norte y sur de Punta Arenas. Asimismo, el funcionamiento de las máquinas dependerá de electroterminales construidos en terrenos facilitados por el Gobierno Regional, descartándose la llegada de nuevas micros antes de fines de 2028.