Este jueves 29 de octubre, 108 estudiantes de cuarto año medio del Liceo San José protagonizaron su última jornada en las aulas del emblemático recinto de calle Fagnano, en el corazón de Punta Arenas. El tradicional egreso escolar, enmarcado en el ambiente propio de las despedidas juveniles del “Día del pingüino”, puso el broche de oro a una etapa formativa marcada por el compañerismo y el arraigo comunitario en el confín austral.
La última campana: camisas rayadas y afectos imborrables
El patio y los pasillos del establecimiento se convirtieron durante la mañana en el epicentro de una despedida que desbordó sensibilidad. Con las camisas del uniforme convertidas en lienzos donde amigos, compañeros y docentes plasmaron dedicatorias de puño y letra, los jóvenes exteriorizaron el impacto de cerrar más de una década de vida cotidiana en común.
El estudiante Matías Lascano, perteneciente a la alianza Costamagna, graficó el ambiente con el que se vivió este último día entre las salas de clases:
«Muy emotivo. Lloré casi todo el día prácticamente desde el principio, y desde ayer igual ya estaba medio emotivo, pero lloré harto».
Lascano relató que las actividades incluyeron el tradicional saludo de buenos días, la firma colectiva de camisas y el rescate de anécdotas compartidas. Respecto de su porvenir inmediato tras abandonar la educación media, el joven puntualizó que su objetivo está puesto en dar el salto al ámbito laboral.





















