Con una masiva asistencia que hizo frente al viento y a las bajas temperaturas habituales de la Patagonia, la comunidad de Punta Arenas conmemoró este 1 de noviembre el Día de Todos los Santos en las dependencias del Cementerio Parque Cruz de Froward. El encuentro anual combinó la liturgia religiosa con un cambio en sus tradiciones simbólicas: el reemplazo del antiguo lanzamiento masivo de globos por la habilitación de un árbol conmemorativo, donde los asistentes colgaron banderines con dedicatorias y oraciones para recordar a sus seres queridos.
Un giro ambiental en el rito de la memoria
La iniciativa ecológica implementada por la administración del camposanto buscó eliminar el impacto de los residuos plásticos en el ecosistema austral, una decisión que fue respaldada por los deudos.
Mirta Ojeda, quien asiste con regularidad a las actividades del parque, valoró la determinación: “La ceremonia estuvo muy bonita, como todos los años, y también la novedad de hacer un árbol para contribuir al medio ambiente y evitar los globos. Era muy emotivo lo de los globos, pero si la empresa se compromete con el medio ambiente, nosotros tenemos que apoyar. Todos los años hay que venir a acompañar a nuestros seres queridos, agradecerles y pedirles”. En la misma línea, Beatriz Freire afirmó que “uno viene a recordar a sus seres queridos y está bien que se busquen cosas nuevas”.
Por su parte, Raúl Leal, quien acudió en familia a visitar la sepultura de su nieta, reconoció la validez del cambio aunque rememoró el simbolismo de años anteriores: “Para ser nueva, la actividad es buena con el tema del árbol. Anteriormente eran los globitos, que al parecer eran más emotivos, pero esta actividad igual es positiva”.
Testimonios de recogimiento familiar
La jornada estuvo marcada por el flujo continuo de vecinos que acudieron a los prados del cementerio para mantener vivo el vínculo con sus deudos.
“Es una ceremonia muy significativa, especialmente cuando tenemos familiares cercanos acá; es una forma de estar más cerca de ellos y es muy lindo lo que organizan en el parque”.
— Isabel Navarro, asistente a la conmemoración.
Pamela Llancao definió la instancia como un momento “súper lindo y emotivo, donde se agradece que el parque realice estas actividades para acompañar a los deudos”. A su vez, Almonacid Muñoz destacó la calidez del nuevo homenaje: “Todos los años venimos y siempre hay actividades diferentes. Este año estuvo lo de las banderitas y los mensajes, algo muy bonito y precioso”.
Polifonía sacra frente al clima austral
El acompañamiento artístico y espiritual de la liturgia estuvo a cargo del Coro Arte Vocal, agrupación magallánica integrada por 31 personas de diversas profesiones y generaciones.
El director del conjunto, Manuel Rodríguez, subrayó el temple de la comunidad local ante las condiciones meteorológicas: “Es una ceremonia tremendamente importante que se realiza todos los años. Lo tradicional en la región es el viento y el frío, pero los magallánicos sabemos que es así y estamos presentes igual. Para nosotros como coro es fundamental participar, no solo para entregar nuestro canto, sino para acercarnos espiritualmente y ayudar a recordar a quienes ya partieron”.