Una negociación comercial impulsada desde Punta Arenas busca concretar la apertura de una ruta marítima directa de carga hacia las Islas Malvinas, servicio que proyecta su primer viaje para el mes de noviembre de este año.
La transacción contempla un acuerdo entre la corporación estatal de desarrollo de las islas (Falkland Islands Development Corporation) y la naviera chilena Easter Island. El objetivo es restablecer el abastecimiento directo de insumos como alimentos, frutas, verduras, materiales de construcción y gas licuado desde Magallanes, acortando a la mitad la distancia de navegación en comparación con la ruta comercial actual que opera desde Montevideo, Uruguay.
El proyecto cuenta con el respaldo del alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, quien argumentó que la prohibición de recalada de naves con bandera de las islas —acordada por el Mercosur en 2011— ha generado pérdidas por US$300 millones para la economía local. La nueva ruta operará con una embarcación de distinta bandera para sortear dicha restricción legal, en el marco de una rueda de negocios programada para finales de septiembre entre proveedores chilenos y una delegación empresarial de las islas.
No obstante, el proyecto reflota un escenario de fricción diplomática con Argentina, país que mantiene vigente el decreto 256 de 2010 que exige autorización previa a las naves que transiten hacia las islas por sus aguas jurisdiccionales. El excomandante en jefe de la Armada de Chile, Julio Leiva, advirtió que la reactivación del flujo comercial generará repercusiones políticas con el país vecino, instando a la Cancillería chilena a prever los resguardos necesarios frente al derecho internacional marítimo.