En nuestra región, el aislamiento geográfico y el clima siempre han sido adversarios feroces de la urgencia médica. Sin embargo, en el manejo del Accidente Cerebrovascular (ACV) -patología que impacta a más de 40 mil personas al año en Chile-, Magallanes está marcando un precedente vital. Gracias a la consolidación del modelo TeleACV de RedSalud, la zona austral ha logrado sortear las distancias conectando su urgencia local en tiempo real con neurólogos especialistas en Santiago.
Esta estrategia regional se traduce en una respuesta 24/7 crítica para una emergencia donde cada minuto cuenta. Frente a un ACV isquémico, la ventana terapéutica para aplicar tratamientos como la trombolisis y disolver el coágulo cerebral es de solo 4,5 horas. A través de videollamadas de alta definición, el especialista a distancia evalúa al paciente, analiza el escáner cerebral junto al equipo clínico local y define la conducta médica sin someter a la persona a traslados extenuantes.
El impacto sanitario es contundente: Magallanes se convirtió en el segundo polo con mayor demanda nacional de este sistema, concentrando el 29% de las 82 atenciones remotas registradas en el país. El perfil epidemiológico local revela que el 61% de los casos asistidos corresponde a mujeres, con una edad mediana de 68,5 años.
Como advierte el doctor Mario Cepeda, coordinador de Urgencia de Clínica RedSalud Magallanes, la sobrevida y la reducción de secuelas graves dependen de no perder tiempo y reconocer la regla RÁPIDO (Rostro caído, Brazo débil, Palabra alterada, Inmediato acudir a urgencias, Dolor súbito y Ojos comprometidos). Un solo signo representa un 72% de probabilidad de ACV. Con el 80% de estos episodios prevenibles, Magallanes demuestra que la telemedicina bien articulada salva cerebros y rescata vidas.