Una categórica advertencia frente a la sostenida reiteración de hechos delictivos contra recintos religiosos en Punta Arenas emitió el Obispado de Magallanes, luego de confirmarse un nuevo ataque contra la capilla católica San Pedro y San Pablo, ubicada en la intersección de avenida Presidente Eduardo Frei Montalva con calle Hornillas.
El ilícito quedó al descubierto luego de que un desconocido forzara los accesos principales del inmueble pastoral, provocando cuantiosos destrozos estructurales para apoderarse de diversos objetos de valor destinados presuntamente a su reventa inmediata en el mercado informal.
Indignación episcopal y denuncias sin respuesta
Frente al hecho, el obispo de Magallanes, monseñor Óscar Blanco, exteriorizó el descontento de la institución: “Con mucha indignación y tristeza lamentamos informar que, una vez más, la Capilla Católica de San Pedro y San Pablo fue víctima de un robo. Un individuo ingresó provocando severos destrozos y robando objetos de valor para venderlos rápidamente”, lamentó la autoridad eclesiástica, remarcando el desgaste comunitario que significa sostener estos espacios.
Asimismo, Blanco enfatizó que no se trata de situaciones aisladas, recordando que la comunidad Cristo Amigo (avenida España con Miguel de Cervantes) registra tres robos bajo un idéntico patrón delictivo. En esa línea, cuestionó la falta de resoluciones tras las acciones judiciales: “Hasta ahora, el procedimiento ha sido el mismo: llamar a Carabineros, tomar el registro y esperar… ¿Hasta cuándo? Esto es una señal clara de que la delincuencia está aumentando en Punta Arenas. Si no le ponemos freno a tiempo, pronto tendremos que lamentar situaciones aún más graves”.
La vulnerabilidad del recinto en calle Hornillas se encuentra agravada a raíz del retiro previo de su cierre perimetral con motivo de obras viales e hidráulicas en el estero adyacente a cargo del Ministerio de Obras Públicas (MOP), reposición que a la fecha continúa inconclusa. Ante esto, el prelado instó a los vecinos del sector a reportar oportunamente cualquier movimiento anómalo para resguardar la seguridad del barrio.