En momentos en que el Congreso Nacional debate en su segundo trámite constitucional el proyecto de ley que regula el funcionamiento de las plataformas de juegos de azar en línea, el diputado por la Región de Magallanes, Alejandro Riquelme, propuso un viraje estratégico sustantivo en la fiscalización de este mercado: dejar de insistir en el bloqueo de dominios en internet y concentrar los esfuerzos en inhabilitar el procesamiento de pagos, tarjetas y transferencias bancarias hacia operadores no autorizados.
El legislador magallánico, miembro de la Comisión de Economía, Fomento, Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Protección de los Consumidores y Turismo de la Cámara de Diputados, fundamentó su arremetida en la reiterada jurisprudencia sentada por la Corte Suprema. El máximo tribunal ha fallado sistemáticamente que la explotación de apuestas y juegos de azar sin una habilitación legal expresa constituye una actividad ilícita dentro de la jurisdicción nacional.
Ineficacia de los bloqueos digitales
Para Riquelme, la persecución de direcciones web mediante oficios a proveedores de internet demostró ser un mecanismo inútil frente a la velocidad de reacción de estas compañías. De acuerdo con los antecedentes recientes, luego de que la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) instruyera en septiembre el bloqueo de 42 dominios, las empresas infractoras tardaron menos de 24 horas en levantar sitios espejo y réplicas dinámicas, burlando los controles estatales y reteniendo a los apostadores en Chile.
Frente a esta fuga de control, el diputado propone articular un trabajo vinculante entre la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y las entidades bancarias comerciales, con el fin de congelar transacciones electrónicas y operaciones internacionales con tarjetas de crédito que tengan como destino cuentas asociadas a estas plataformas.
“Aquí lo que hay que atacar son las transacciones internacionales vía tarjeta de crédito y transferencias hacia estas empresas. Lo que hay que bloquear es el pago”, sentenció Riquelme, buscando cerrar el cerco financiero a una industria que opera al margen del marco tributario y legal chileno.