Los alrededores del Cementerio Municipal de Punta Arenas comenzaron a registrar el tradicional movimiento previo al Día de Todos los Santos. A lo largo de la avenida Bulnes, decenas de puestos temporales ya se encuentran operativos con una variada oferta que combina flores, gastronomía al paso, frutas de temporada y productos silvestres traídos desde distintos puntos de la región.
Durante las primeras horas de la jornada, los comerciantes reportaron un flujo de público más pausado en comparación con años anteriores. La menor afluencia y el incremento en los costos de traslado —especialmente en frutas provenientes de la zona central y recursos recolectados en zonas apartadas como el Lago Toro— han obligado a los locatarios a ajustar precios y ofrecer promociones para incentivar el consumo familiar.
En los accesos y pasillos del camposanto, los visitantes aprovecharon las horas previas a la fecha principal para realizar labores de aseo, pintura y arreglo floral en las sepulturas. Esta dinámica anticipada busca evitar las aglomeraciones habituales del 1 de noviembre y asegurar que las tumbas queden preparadas para las visitas y paseos familiares del día central.
El comercio ambulante y los puestos de comida rápida mantendrán su atención continua en el sector hasta el cierre del recinto, proyectando que el mayor volumen de ventas y de público se concentre durante el feriado religioso.



















