Una compleja e inquietante situación laboral y pedagógica afecta a una docente de la Escuela República de Croacia en Punta Arenas, profesional descrita por su entorno cercano y apoderados como una educadora sumamente comprometida y querida dentro de la comunidad escolar. No obstante su trayectoria, la maestra fue desvinculada formalmente por el Servicio Local de Educación Pública (Slep) de Magallanes, tras no obtener una calificación suficiente en el proceso de la Evaluación Docente.
El resultado obtenido activa de manera automática la sanción estipulada en la normativa legal vigente, la cual inhabilita su desempeño profesional durante un período de cinco años en cualquier establecimiento de la red de educación pública a nivel nacional.
El estándar del Marco para la Buena Enseñanza
El proceso evaluativo vigente en el sistema escolar mide el desempeño en aula de acuerdo con los criterios del Marco para la Buena Enseñanza (MBE), organizándose en cuatro dimensiones: preparación de la enseñanza, creación de ambientes propicios para el aprendizaje, enseñanza efectiva y responsabilidades profesionales. Dicho diagnóstico contempla un portafolio pedagógico con clase grabada en video, una pauta de autoevaluación, una entrevista realizada por un Evaluador Par y los informes de la Dirección y la Unidad Técnica Pedagógica (UTP).
La determinación administrativa provocó una enérgica reacción en el ámbito gremial local. Desde la Asociación Sur Docentes Magallanes (Asuma) cuestionaron con severidad la rigidez y las consecuencias del mecanismo legal: “La calidad docente no puede reducirse a una evaluación, desconociendo la trayectoria, el compromiso y el reconocimiento de la comunidad educativa”, sentenciaron. Paralelamente, la dirigencia emplazó a los actores políticos y gremiales que negociaron la Ley de Carrera Docente a revisar las secuelas de una herramienta que, acusan, termina operando como un esquema de exclusión punitiva en los territorios.