El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desestimó la propuesta de tregua de siete días formulada por Irán para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque confirmó que prevé que las conversaciones diplomáticas de carácter indirecto con Teherán se reanuden en el transcurso de esta semana.
El plan presentado el viernes por la diplomacia iraní condicionaba la reapertura del estratégico paso petrolero —por donde transita una quinta parte del suministro mundial de hidrocarburos— al cese de hostilidades y al levantamiento del bloqueo naval. No obstante, Trump declaró que la oferta resultaba insuficiente: “Quieren llegar a un acuerdo, pero no es el acuerdo que yo quiero hacer. Es lo que quizá habríamos aceptado hace un año”, enfatizó el mandatario, añadiendo que los negociadores iraníes habían “sobrevalorado sus cartas”.
Tensión en el Golfo y postura inflexible de Teherán
Pese al rechazo del plan y a que la Casa Blanca evalúa retomar los ataques sobre objetivos militares iraníes, reportes de prensa sostienen que las conversaciones indirectas entabladas mediante mediadores internacionales podrían reactivarse a la brevedad.
En paralelo, la República Islámica ratificó que no cederá en sus peticiones para destrabar el paso marítimo. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, enfatizó que “todo movimiento para reabrir el estrecho de Ormuz depende de que se cumplan” las exigencias planteadas sobre levantamiento de sanciones, asegurando que su gobierno no dará marcha atrás frente a las presiones de Washington.