El Gobierno de Estados Unidos anunció la reprogramación de USD 52 millones correspondientes al programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF, por sus siglas en inglés). Los recursos, originalmente asignados a Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak, serán transferidos a cuatro países latinoamericanos: Panamá, Perú, Ecuador y Colombia.
El FMF es un mecanismo mediante el cual Washington entrega capital a gobiernos aliados para la adquisición de equipamiento militar producido por fabricantes estadounidenses. Desde el Departamento de Estado explicaron que la medida responde a un ajuste estratégico, argumentando que históricamente el 80% de estos fondos se concentraba en Medio Oriente, dejando desatendido al hemisferio occidental. La decisión busca contener el “narcoterrorismo”, resguardar la seguridad del Canal de Panamá y limitar la influencia geopolítica de China en la región.
Eje regional y contexto político
La redistribución de los fondos se concreta tras la reciente gira del secretario de Estado, Marco Rubio, por la región entre el 8 y el 10 de septiembre. Los cuatro países beneficiados forman parte de la alianza impulsada por la Casa Blanca bajo la denominación de Escudo de las Américas, orientada a coordinar inteligencia y operaciones antinarcóticos.
El realineamiento coincide con giros políticos en la región, como la llegada a la presidencia de Abelardo de la Espriella en Colombia y Keiko Fujimori en Perú, además de la cooperación ya establecida por el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa. Paralelamente, el recorte a miembros de la OTAN como Eslovaquia y Macedonia del Norte refleja la postura de la administración de Donald Trump de reducir compromisos militares en Europa y exigir mayor gasto en defensa a sus socios atlánticos.