Una violenta jornada de desórdenes públicos sacudió a Fráncfort, en el centro de Alemania, dejando un saldo de más de 100 policías heridos —uno de ellos de gravedad— y 54 personas detenidas. La escalada de enfrentamientos incluyó ataques contra la propiedad privada, destrozos en 17 locales comerciales y saqueos en al menos cinco establecimientos de la ciudad germana.
El ministro del Interior del estado federado de Hesse, Roman Poseck, detalló en conferencia de prensa que los aprehendidos tienen edades fluctuantes entre los 13 y 29 años, en su mayoría con nacionalidad alemana. Las autoridades policiales estimaron que el contingente de contención —que llegó a desplegar una dotación de 1.300 efectivos en los momentos de mayor tensión— se enfrentó a un grupo de entre 1.000 y 1.500 manifestantes violentos, en su mayoría de origen migrante. Durante el operativo se decretaron 1.255 órdenes de desalojo y se concretaron 366 controles de identidad.
Los incidentes se desencadenaron tras la disolución de una concentración convocada por la agrupación juvenil GenZ-regelt (La GenZ lo arregla), plataforma que organizó actos en 30 urbes alemanas para exigir mayor gasto público en educación, salud y clima, además de repudiar una eventual reposición del servicio militar obligatorio.
Tensión en Francia e indagatoria por ataque incendiario en París
En paralelo, el Ministerio del Interior de Francia entregó su balance definitivo tras el tercer fin de semana consecutivo de movilizaciones sociales y los operativos nocturnos de Halloween, reportando un total de 779 personas detenidas a nivel nacional. La cifra representó una baja respecto de las 1.314 capturas del fin de semana previo y de los 2.628 arrestos computados el 17 de octubre. La asistencia callejera también decayó, cifrándose en 320.000 manifestantes en todo el territorio galo frente a los 550.000 registrados en la jornada anterior.
Pese a la merma general en los índices de participación, la jornada en la capital francesa estuvo marcada por graves hechos de violencia. La Fiscalía de París abrió una investigación penal por tentativa de asesinato, luego de que manifestantes arrojaran un artefacto incendiario tipo cóctel molotov contra un piquete de las fuerzas de seguridad en el sector de Porte de Charenton.
El ataque causó quemaduras de segundo grado y acúfenos a un funcionario de la gendarmería, según ratificó la autoridad persecutora. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, condenó el atentado catalogándolo formalmente de “tentativa de asesinato”. Por este hecho específico aún no se registran personas aprehendidas, mientras las unidades de inteligencia analizan grabaciones y registros audiovisuales para dar con los autores materiales del lanzamiento explosivo.