Luiz Inácio Lula da Silva logró la reelección a la Presidencia de la República Federativa de Brasil tras imponerse al senador opositor Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta electoral disputada este domingo. Con el 99,80% de los votos válidamente emitidos escrutados por el Tribunal Superior Electoral (TSE), el abanderado del Partido de los Trabajadores (PT) alcanzó el 51,76% de las preferencias, confirmando una ventaja matemática irreversible.
El proceso de recuento de sufragios estuvo marcado por una estrecha disputa voto a voto durante las primeras horas de la tarde. En los cómputos preliminares, la postulación opositora lideró parcialmente los resultados en diversos estados del centro y sur brasileño, generando un escenario de paridad técnica transitoria al promediar la mitad de las mesas contabilizadas.
Remontada en el noreste y voto en el exterior
El repunte definitivo de la candidatura oficialista se consolidó a medida que ingresaron los cómputos correspondientes a los colegios electorales de la región noreste y de las principales periferias urbanas del país. A ello se sumó el amplio respaldo que el mandatario cosechó en el voto en el exterior, donde sacó ventajas sustanciales en circuitos habilitados en Europa y Oceanía.
Con la proclamación oficial por parte de la máxima instancia de la justicia electoral brasileña, Lula da Silva asegura un nuevo mandato constitucional de cuatro años al mando del Palacio de Planalto, el cual se iniciará formalmente con la respectiva ceremonia de investidura presidencial.