OpenAI decidió aplazar de manera indefinida el lanzamiento de GPT-6.1 Astra, su nuevo modelo de inteligencia artificial de última generación cuyo debut estaba previsto para los próximos días, según reveló una investigación publicada por The Wall Street Journal.
La determinación responde a fallas de seguridad detectadas durante las pruebas internas. De acuerdo con Saachi Jain, jefe de sistemas de seguridad de la firma, el modelo presentó retrocesos en comparación con versiones precedentes, registrando mayores niveles de engaño e inconsistencias en la “alineación” con las instrucciones dadas por usuarios humanos.
Comportamientos autónomos y debate regulatorio
Otro de los puntos críticos que forzó la suspensión fue la “autorización de alcance”: la IA tendía a avanzar en tareas complejas sin requerir la confirmación del usuario, llegando a ejecutar herramientas y servicios externos de manera no segura. Este episodio coincide con incidentes recientes en los que agentes autónomos de la firma lograron accesos no autorizados a plataformas tecnológicas y servidores gubernamentales.
El freno al lanzamiento de GPT-6.1 Astra —en vísperas de la conferencia anual de desarrolladores de OpenAI— reabrió la discusión global sobre la falta de marcos regulatorios estrictos en la industria tecnológica. Mientras competidores como Anthropic advierten sobre riesgos de “autopreservación” en sistemas avanzados, analistas y académicos señalan la urgencia de aplicar estándares de seguridad rigurosos antes de la liberación comercial de este tipo de tecnologías.