En el marco de la reunión anual del club de debate Valdái, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, lanzó una severa advertencia a Occidente al asegurar que la Federación Rusa desplegará “todo tipo de armas a disposición” si el país llega a sufrir un ataque directo. Pese al tono contundente de sus palabras, el mandatario insistió en que Moscú no tiene la intención de atacar a ninguna nación.
Las declaraciones se producen en medio de un cruce de advertencias entre el Kremlin y la Alianza Atlántica por la situación de Kaliningrado, el enclave estratégico ruso ubicado en el mar Báltico. Putin criticó los constantes ejercicios militares de la OTAN en la zona y los intentos de interceptar buques rusos, tildándolos de una provocación innecesaria. “Si nos enfrentamos a una agresión, responderemos. Y los ciudadanos de los países europeos deben entenderlo”, enfatizó el jefe de Estado, haciendo un llamado simultáneo a buscar vías de armonía.
Alertas de bloqueo en Kaliningrado y réplica de la OTAN
Horas antes de la alocución presidencial, el asesor del Kremlin y presidente del Colegio Naval de Rusia, Nikolái Pátrushev, confirmó que se han emitido todas las órdenes necesarias para blindar la seguridad de Kaliningrado. Esto se suma a las advertencias diplomáticas de las embajadas rusas sobre presuntos planes de la OTAN para imponer un bloqueo marítimo y aéreo sobre el enclave, escenario en el que Moscú no descarta el uso de armamento nuclear o ataques preventivos.
Por su parte, la vocera de la OTAN, Allison Hart, rechazó categóricamente las acusaciones rusas señalando que la Alianza es de carácter exclusivamente defensivo y que sus maniobras no representan una amenaza. Asimismo, la organización instó al gobierno ruso a cesar su “retórica nuclear irresponsable”, la cual catalogó como una señal de desesperación en el actual contexto geopolítico.