Un total de 68 personas murieron y otras 58 permanecen hospitalizadas tras el choque entre dos trenes ocurrido durante la mañana de este miércoles en Toledo, España, según los antecedentes difundidos por medios locales. Entre los heridos, 15 se encuentran en estado muy grave.
El accidente se registró cerca de la estación de la localidad de Urda, en la región de Castilla-La Mancha, e involucró a un tren de alta velocidad (AVE) de Renfe y una máquina de la compañía Iryo, de acuerdo con información entregada a la agencia EFE por fuentes del Gobierno regional.
Ambos trenes se dirigían desde Madrid hacia Sevilla. Según los antecedentes preliminares, el tren Iryo transportaba a 147 pasajeros, incluido un bebé, mientras que el AVE llevaba 397 personas. La colisión provocó que varios vagones cayeran por un barranco, lo que agravó las consecuencias del siniestro.
Tras el accidente, se desplegó un amplio operativo de emergencia que incluyó equipos terrestres y aéreos, además de una unidad militar especializada. Los heridos fueron trasladados a distintos centros hospitalarios para recibir atención médica.
Investigan las causas del accidente
Las circunstancias que provocaron la colisión se encuentran bajo investigación. Según publicó el diario español ABC, una de las hipótesis apunta a un posible error humano durante los trabajos que se realizaban en la vía. De acuerdo con ese medio, un operario no habría advertido oportunamente al tren AVE sobre la presencia de otra máquina detenida.
Sin embargo, las responsabilidades deberán establecerse a partir de las diligencias correspondientes.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó la gravedad de la emergencia, mientras que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que la investigación llegará hasta el final y que, si existieron negligencias, estas serán esclarecidas, según consignó El País.
Sánchez también manifestó su preocupación por la ocurrencia de dos accidentes ferroviarios graves en la red de alta velocidad española en menos de un año. La referencia apunta al siniestro registrado en enero pasado en Adamuz, en la provincia de Córdoba, donde murieron 46 personas.
La tragedia de Toledo vuelve a poner en el centro del debate la seguridad ferroviaria en España, mientras continúan las labores de asistencia a las víctimas y el esclarecimiento de las causas del accidente.