La Fiscalía Metropolitana Oriente presentó formalmente su acusación penal contra el exfutbolista Jorge Valdivia, solicitando penas que suman 22 años de presidio efectivo en el marco de la investigación que enfrenta por dos delitos de índole sexual perpetrados presuntamente en octubre de 2024.
De acuerdo con el requerimiento judicial ingresado por el persecutor de la Unidad de Género, Rodrigo Celis, el Ministerio Público solicitó una sanción de 12 años de cárcel por el primer hecho denunciado y otros 10 años de presidio por el segundo episodio imputado, consolidando la pretensión punitiva del ente persecutor de cara a la preparación de juicio oral.
Dentro de los elementos probatorios y testimoniales que la Fiscalía pretende exhibir en el estrado destaca la comparecencia de la exdiputada Maite Orsini, quien mantenía una relación de pareja con el deportista durante el periodo de los hechos investigados. La pertinencia de su declaración radica en que ambos mantuvieron intercambios de mensajería durante una de las noches indagadas, mientras el exseleccionado nacional se encontraba junto a una de las denunciantes, según los antecedentes expuestos en audiencias previas.
Los hechos imputados y la medida cautelar
Las indagatorias dirigidas por la Fiscalía Oriente apuntan a que los ataques ocurrieron durante el mes de octubre de 2024, instancia en que ambas víctimas se habrían encontrado en un estado de incapacidad temporal para oponer resistencia, situación que ha sido descartada de forma categórica por la defensa del imputado, quien actualmente permanece bajo la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno.
La primera acción penal que se conoció públicamente fue interpuesta por una tatuadora, quien acusó al imputado tras sostener una cita en un restaurante peruano de la comuna de Providencia. De acuerdo con su declaración procesal, tras la ingesta de alimentos y bebidas alcohólicas sufrió una pérdida total de memoria respecto de lo acontecido, enterándose con posterioridad de que sostuvo relaciones sexuales con el deportista.
En tanto, el segundo caso corresponde a una mujer que relató haber compartido con el exjugador en el restaurante El Toro, en Vitacura, velada desde donde ambos se trasladaron posteriormente al departamento particular de Valdivia, recinto donde se habría perpetrado el segundo delito por el cual ahora la Fiscalía busca una condena privativa de libertad efectiva.