Desde este mes de noviembre comenzó a regir formalmente en todo el país el nuevo etiquetado de eficiencia energética obligatorio para refrigeradores, congeladores y artefactos combinados, normativa técnica que fiscalizan las autoridades sectoriales en la Región de Magallanes con la finalidad de transparentar el gasto eléctrico real de los electrodomésticos disponibles en el mercado.
La disposición gubernamental busca incidir de manera directa en una de las fuentes de mayor consumo eléctrico domiciliario sostenido, considerando que los sistemas de refrigeración operan ininterrumpidamente durante las 24 horas del día a lo largo del año.
El seremi de Energía, Marco Antonio Pinto, abordó el alcance cotidiano de esta transición y la simplificación de los parámetros informativos: “Esta etiqueta nueva lo que viene a hacer es entregar una información más clara a los clientes. Principalmente se elimina lo que es el A, el A+ y el A++, y se cataloga de nuevo en forma de D o E dependiendo del artículo y el consumo“, explicó la autoridad regional respecto del reordenamiento de las escalas.
Escala de la A a la G y fiscalizaciones de la SEC
Por su parte, el director regional subrogante de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Iván Mansilla, detalló el funcionamiento de la nueva nomenclatura comparativa destinada a orientar a los consumidores antes de concretar una compra.
“Un artefacto tipo A es más eficiente a medida que avanza hasta la letra G, que es el menos eficiente. De esa manera, el ciudadano puede determinar cuál artefacto elegir para adquirir y con ello se va a ver beneficiado, en el fondo, en un menor consumo eléctrico a la larga”, puntualizó el titular regional del organismo fiscalizador.
Con esta actualización, las autoridades del ramo buscan elevar los estándares de información técnica al comprador, propiciando que los hogares magallánicos tomen decisiones de consumo informadas que se traduzcan en un ahorro concreto en las boletas mensuales de energía eléctrica.