Un violento incendio destruyó en su totalidad la emblemática capilla católica de Agoní Bajo, ubicada en la comuna de Queilen, Región de Los Lagos, durante la tarde de este domingo 1 de noviembre. El siniestro causó la pérdida absoluta del recinto religioso, considerado el templo más antiguo de la comuna chilota y depositario de un invaluable patrimonio arquitectónico, histórico y cultural para la comunidad insular.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el alcalde de Queilen, Marcos Vargas, la voracidad del fuego redujo la estructura a cenizas en un lapso aproximado de 20 minutos, haciendo estéril el despliegue de las unidades de emergencia para contener la propagación.
“En 20 minutos prácticamente se consumió la capilla, no quedando absolutamente nada”, lamentó el jefe comunal, catalogando el hecho como una “situación terrible” que golpea el sentido de pertenencia de los vecinos de Agoní Bajo.
Emergencia en pleno Día de Todos los Santos
La tragedia ocurrió en momentos en que una importante cantidad de residentes se encontraba en el cementerio aledaño y sus alrededores con motivo del Día de Todos los Santos. De forma paralela, el comité de la capilla realizaba una actividad comunitaria en las inmediaciones, cuyos integrantes presenciaron la repentina aparición de las llamas y dieron la alarma a los servicios de rescate.
Hasta el sitio del suceso concurrieron voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Queilen con apoyo de dos compañías de la comuna vecina de Chonchi. Pese a la rapidez de la respuesta bomberil, las características del material ligero y la combustión acelerada del inmueble impidieron frenar el avance del fuego.
Compromiso de reconstrucción patrimonial
A través de sus canales oficiales, el municipio local calificó lo acontecido como una pérdida irreparable para la identidad y la memoria viva del territorio chilote.
Tras el siniestro, el alcalde Marcos Vargas comprometió el respaldo de la casa edilicia para trabajar de forma mancomunada con la ciudadanía en la búsqueda de vías técnicas y financieras que permitan levantar nuevamente el espacio religioso. Para ello, el edil anunció que en los próximos días sostendrá una reunión formal con dirigentes vecinales y representantes del comité del templo siniestrado para delinear las primeras medidas de reconstrucción.