Un procedimiento desarrollado al interior de un establecimiento educacional de Punta Arenas culminó con la formalización de un estudiante menor de edad, luego de ser detectado comercializando vaporizadores electrónicos que contenían sustancias ilícitas.
El hecho quedó al descubierto cuando funcionarios del colegio intervinieron ante una conducta sospechosa entre alumnos. En la instancia, se constató que el imputado le habría administrado y suministrado estos dispositivos a otro compañero. Tras la fiscalización inicial, el adolescente reconoció la venta informal, hallándose en su poder un total de tres “vapers” cargados con aceite de cannabis.
Caratulación por la Ley 20.000 y derivación a programa especializado
El fiscal Ricardo Torres detalló el tenor de la imputación realizada en el Juzgado de Garantía: “Es un estudiante sorprendido suministrando vapers, que son tubos que mantienen en su interior sustancias psicotrópicas, en este caso THC. El menor relató espontáneamente que efectivamente comercializaba estos elementos”, explicó la autoridad persecutora.
Atendiendo a los antecedentes presentados, la Fiscalía formalizó al adolescente por el delito de tráfico de pequeñas cantidades (microtráfico) de la Ley 20.000. Dado que el joven no registraba antecedentes penales previos, el tribunal decretó que quede sujeto a la Corporación Opción para seguimiento y apoyo especializado, fijándose un plazo de investigación de 60 días.