En el marco de un diagnóstico crítico sobre las cuentas públicas —advirtiendo que el Estado lleva más de una década gastando por sobre sus ingresos y destina un 5,3% del erario al pago de intereses de la deuda—, el Ejecutivo presentó los ejes centrales del Proyecto de Ley de Presupuestos, el cual ingresará formalmente a la Cámara de Diputados para su debate parlamentario de 60 días.
El erario prioriza cuatro pilares fundamentales: Seguridad, Niñez, Salud y Listas de Espera, y Protección de Beneficios Sociales. En materia de Seguridad, se asignarán $7 billones (un alza del 9,1%) para financiar mil nuevos cupos en Carabineros, fortalecer a la PDI, aumentar en 18% los fondos de Gendarmería y triplicar capacidad de expulsiones en Migraciones. En Niñez, se destinarán $2,5 billones con especial foco en reducir la lista de espera de 13 mil niños víctimas de abuso o maltrato grave.
Aumento en Salud y revisión del gasto público
En el área sanitaria, el presupuesto crecerá un 4,7% para la compra de atenciones privadas que reduzcan listas de espera, una canasta esencial de medicamentos y el uso de Inteligencia Artificial para priorizar pacientes graves. En tanto, Educación ($17,3 billones) y la PGU ($7 billones para 2,2 millones de adultos mayores) mantendrán sus garantías legales, sumando mayor control mediante cruces de datos para asegurar que los beneficios lleguen a quienes corresponde.
Para financiar los incrementos, el Gobierno implementó una revisión de 632 programas en 23 ministerios, detectando además sobreprecios por $8.000 millones en convenios marco y potenciales ahorros de $5.000 millones en arriendos de oficinas públicas.