Tras un acalorado debate de más de una hora, el Ejecutivo resolvió retirar desde la Contraloría General de la República el nuevo reglamento de la Ley de Seguridad Municipal. La decisión se concretó durante una reunión sostenida en Santiago entre jefes comunales de diversos sectores políticos y el subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero.
La controversia se desató debido a que las condiciones fijadas en el borrador no fueron consultadas ni sociabilizadas previamente con los gobiernos locales. Entre las principales objeciones de los jefes comunales figuran las elevadas exigencias impuestas al personal operativo de inspección, tales como la obligatoriedad de portar cámaras corporales, la unificación del color de la vestimenta y la tipificación de los vehículos municipales, normativas que a juicio de ediles como Jaime Bellolio (Providencia) equiparaban las tareas municipales con las de fuerzas especiales.
Descartan error pero abren mesa de trabajo
Aunque el subsecretario Guerrero descartó que el texto respondiera a una equivocación de redacción, justificó el retiro para subsanar divergencias e ir con “una sola voz” en favor de la seguridad pública. “Tenemos una posición, pero para evitar malas interpretaciones se decide retirar este reglamento”, enfatizó la autoridad de Gobierno.
El paso atrás fue bien recibido por los alcaldes Alí Manouchehri (Coquimbo), Karina Delfino (Quinta Normal) y Catalina San Martín (Las Condes), quienes llamaron a conformar de inmediato una mesa técnica de diálogo. Desde los municipios remarcaron la urgencia de legislar escuchando a quienes gestionan diariamente la seguridad en las calles antes de normar atribuciones o causales de cese de cargo para las autoridades locales.