En una ceremonia oficial encabezada por autoridades regionales, representantes del Ministerio Público de Magallanes, altos mandos de las Fuerzas Armadas, del Instituto Antártico Chileno (INACH) y de Senapred, se oficializó la entrega de la primera Carta de Inundación por Tsunami orientada al Territorio Chileno Antártico, herramienta cartográfica y de gestión de emergencias focalizada específicamente en el área de la Base General Bernardo O’Higgins y Rada Covadonga.
El documento técnico supera el levantamiento náutico habitual al constituirse como un insumo estratégico para la salvaguarda de la vida humana, la prevención de catástrofes y la planificación de protocolos de evacuación en una zona marcada por condiciones meteorológicas y de aislamiento extremas. El proyecto se articula de forma directa con los lineamientos de la Política Antártica Nacional y el Plan Estratégico Antártico 2026-2030, fortaleciendo la generación de ciencia especializada y consolidando la soberanía efectiva de Chile en el continente blanco.
Modelación oceanográfica frente a sismos extremos
Los fundamentos científicos del instrumento fueron expuestos por el subdirector del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), capitán de fragata Rodrigo Quezada Valenzuela, junto a la especialista de la División de Modelación del Departamento de Oceanografía, Nayadeth Pulgar.
Durante la presentación técnica se detallaron las metodologías numéricas empleadas para simular el comportamiento hidrodinámico del océano ante sismos de gran magnitud, identificando cotas de inundación, delimitando zonas seguras en tierra y calculando tiempos de arribo de olas para articular respuestas eficientes ante eventos adversos en las instalaciones de la península antártica.
Capacidad técnica y monitoreo del SHOA
En el encuentro se relevó el papel del SHOA como servicio técnico y oficial del Estado en hidrografía y oceanografía, recordando que el organismo custodia la seguridad de las rutas marítimas nacionales —por donde transita cerca del 95% del comercio exterior chileno— con un catálogo de 363 cartas náuticas en papel, 337 electrónicas y continuos sondajes batimétricos multihaz de alta densidad en pasos estratégicos como el Estrecho de Magallanes.
A ello se suma la operatividad del Sistema Nacional de Alarma de Mareas (SNAM) y la red oceanográfica nacional, compuesta por 51 estaciones de nivel del mar activas desde Arica hasta la Antártica, además de boyas meteooceanográficas y sensores DART fondeados en alta mar para el monitoreo permanente de tsunamis. Con este hito cartográfico en Base O’Higgins, el país optimiza la seguridad de las dotaciones polares y aporta a los estándares de cooperación científica multilateral del Sistema del Tratado Antártico.