Según la División de Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud (Minsal), septiembre marca el inicio de un alza estadística en el número de suicidios en Chile, nivel que se mantiene elevado hasta noviembre y alcanza sus picos máximos en los meses de diciembre y enero. El fenómeno, conocido técnicamente como “primavera gris”, responde a una interacción multifactorial entre aspectos biológicos, psiquiátricos y del entorno social.
Ariela Rebolledo, psicóloga clínica de MindPlace Clínica Bupa Santiago, y Renzo Menéndez, jefe de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica de Clínica RedSalud Vitacura, explican que el incremento repentino de las horas de luz solar desestabiliza los ritmos circadianos y altera la producción de serotonina y melatonina. Este cambio genera la llamada “paradoja primaveral”: la persona con depresión severa recupera la energía física e impulso psicomotor antes que el ánimo emocional, lo que incrementa el riesgo de ejecutar actos autolesivos.
Presión social y canales de ayuda
A los factores biológicos se suma la carga psicosocial. Durante la primavera y los meses previos a fin de año, existe una exigencia social implícita de mostrarse activo y optimista. Para quienes atraviesan cuadros depresivos, la imposibilidad de integrarse a este ambiente festivo genera un doloroso contraste que profundiza el aislamiento, la frustración y la desesperanza.
Líneas de ayuda y contención en Chile:
Línea Prevención del Suicidio (Minsal): *4141 (gratuito desde celulares, 24/7).
Salud Responde: 600 360 7777
Lengua de Señas: Atención disponible a través del sitio web oficial de Salud Responde.