Familia anuncia querella criminal tras muerte de joven madre por presunta negligencia médica en Punta Arenas

Los padres de Vanesa Soto Unquén (30) acusan que esperaron casi dos horas por una ambulancia y denuncian falta de auxilio y excesiva demora en el SAR Damianovic antes de su deceso.

Una profunda conmoción y un enérgico reclamo de justicia enfrenta la familia de Vanesa Soto Unquén, joven madre de 30 años y progenitora de tres menores de 3, 9 y 10 años, quien falleció tras sufrir una severa descompensación en su hogar sin recibir auxilio asistencial oportuno. Sus padres, Rogelio Soto y Candelaria Unquén, denunciaron una grave negligencia por parte de los servicios de urgencia y confirmaron que interpondrán una querella criminal para esclarecer responsabilidades administrativas y penales.

La emergencia se inició cerca de las 22:00 horas, cuando la mujer se desvaneció de manera imprevista al interior de su vivienda en la capital magallánica. Pese a las reiteradas solicitudes de auxilio vía telefónica, la respuesta de los operadores descartó el despacho inmediato de un vehículo de emergencia.

“Nosotros llamamos a la ambulancia, mi señora llamó a la ambulancia a las 10 de la noche y le dijeron que no había ambulancia, que estaban todas ocupadas. Y después volvimos a llamar y le dijeron que no había y que la iban a llamar. Y así nos tuvieron esperando hasta las diez para las doce“, relató el padre de la víctima.

Frente a la dilatada espera y la falta de auxilio domiciliario, los propios progenitores debieron coordinar su traslado particular hasta el SAR Juan Damianovic. Al llegar al recinto asistencial, los familiares constataron la presencia de dos ambulancias estacionadas en el lugar, sin que el personal concurriera a colaborar con el ingreso de la paciente en estado crítico.

“La sacamos como pudimos en la casa y la llevamos al SAR Damianovic. Y en el SAR habían dos ambulancias… ¿En qué quedamos? Nadie fue a ayudar a sacarla; nosotros con mi señora tuvimos que sacarla con una silla de ruedas que había ahí”, fustigó Rogelio Soto.

En esa misma línea, el padre desmintió versiones previas que aseguraban que la mujer habría dialogado con el personal clínico para detallar su historial médico al ingresar a la urgencia: “En ningún momento mi hija pudo hablar. De las diez de la noche ella ya no pudo hablar… Mi señora estuvo hasta las dos de la mañana con ella y ella fue la que le pasó los datos”.

Demoras en la derivación y acciones legales

La familia también cuestionó el procedimiento clínico aplicado durante la estadía de la joven en el centro asistencial primario, apuntando a una excesiva lentitud en tramitar su traslado al principal hospital de la zona austral.

“La tuvieron solo con suero. Después de las doce la tuvieron dos horas ahí… de esas dos horas tenían que haberla trasladado para allá. Y después, como a las dos de la mañana o dos y media, recién la estaban trasladando para allá y ahí fue donde falleció. Si se la hubiesen llevado al tiro al Hospital Clínico de Magallanes, no íbamos a estar con esto”, enfatizó Soto.

Ante estos antecedentes, los familiares ratificaron que presentarán una acción penal ante los tribunales de justicia a partir del próximo lunes para exigir sanciones. “Esto no puede quedar así, porque ella dejó a sus tres niñitos solos: uno de 3 años, la otra niñita de 9 y el otro de 10. Ojalá que no se vuelva a repetir con otras personas, porque esto ya se pasó del límite”, concluyó.

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