Un procedimiento por violencia intrafamiliar movilizó a Carabineros hasta la población Padre Andrés Jarlan, en Punta Arenas, luego de que una pareja de convivientes se enfrascara en una discusión con agresiones cruzadas. El hecho derivó en la detención de un joven de 20 años y de su pareja de 22, quien registra un embarazo de tres semanas de gestación.
El caso se gestó tras denuncias recíprocas realizadas por los involucrados. En el inmueble, la policía constató que ambos presentaban diversas contusiones: el hombre acusó haber recibido ataques con objetos cortantes que le provocaron 13 lesiones, mientras que la mujer alegó haber actuado en legítima defensa frente a agresiones previas y episodios de celos. Debido a las versiones contradictorias, el Ministerio Público instruyó la aprehensión de ambos.
En la audiencia de control, el tribunal declaró legal la detención y la Fiscalía formalizó a la pareja por el delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, añadiendo cargos por violencia de género en el caso del varón.
La justicia descartó la prisión preventiva y decretó el abandono del hogar común para el imputado, junto con la prohibición de acercamiento y contacto mutuo. La única excepción autorizada por el tribunal permitirá la comunicación entre ambos estrictamente para coordinar aspectos relativos al embarazo. Se fijó un plazo de 60 días para el desarrollo de la investigación.
Tras el término de la instancia judicial, familiares de ambos jóvenes protagonizaron un altercado en los pasillos del Centro de Justicia, por lo que el personal de seguridad debió desalojar a los presentes para restablecer el orden.